¿Qué hacer para que un niño aprenda?
De qué depende que un niño aprenda?
Los alumnos son los sujetos de todo proceso educativo. Pero la educación no sólo depende de las
capacidades intelectuales propias de cada alumno, sino también, de otra serie de variables relacionados con su entorno y la escuela. Estas variables son las siguientes:
• La familia
• Los recursos del hogar
• Los profesores
• La buena gestión escolar
Un niño aprende en la medida que estas variables estén presentes de un modo positivo, e idealmente, alineadas en torno al valor de educar.
1. LOS PADRES: LOS PRIMEROS EDUCADORES
Tal como en otros capítulos de esta publicación, vemos que el Factor Familia cumple un rol vital. La presencia de la familia, fundamentalmente del padre y la madre como primeros educadores, es insustituible como acompañante del proceso educativo de los niños. Es responsabilidad de los padres mantener a sus hijos en un estado de motivación y receptividad para el aprendizaje, de manera de ayudarlos a formar hábitos de estudio, a mejorar su rendimiento y a asistir al
colegio.
Participación de los padres en la escuela.
Diversos estudios han demostrado que existe una relación entre los logros educacionales y el involucramiento parental, medido por la participación en los Centros de Padres. Esta participación ayuda a la toma de decisiones escolares adecuadas, reduce las posibilidades de deserción escolar y disminuye las posibilidades de repitencia. En cuanto a la gestión escolar misma, distintas experiencias internacionales, y también chilenas, demuestran que los padres y la comunidad pueden tener una influencia positiva en aspectos importantes, tales como la administración de recursos, la contratación de profesores y la mantención de infraestructura.
Sin embargo, una encuesta realizada el año 200127 mostró que el 85% de los apoderados no considera su participación en la escuela como un objetivo esencial. Para los profesores, sin embargo, la falta de interés de los padres parece ser vital para su trabajo. En su opinión, la principal causa del fracaso escolar a nivel básico es la “falta de apoyo de los padres”. En Chile se ha establecido que los padres que más participan lo hacen en los colegios particulares pagados y, en orden decreciente, en establecimientos subvencionados y municipales. En este sentido es una lástima que no se les permita el financiamiento compartido a las escuelas básicas de los municipios: no siendo el aporte financiero de los apoderados una garantía de participación, induce al menos a hacerlo. Con el fin de aumentar la participación de los padres en los colegios, la ley sobre la Jornada Escolar Completa (JEC), incluyó la creación de Consejos
Escolares. Ellos serán obligatorios para todos cos y/o privados que reciben subvenciones estatales.
¿CÓMO AYUDAR AL APRENDIZAJE DE NUESTROS HIJOS?:
• Un caso concreto es el de las tareas.
El hábito de realizarlas debería comenzar desde el primer día en que el niño lleva una tarea a la casa. Recordemos que en cualquier proceso de aprendizaje nada es de un día para otro. Es responsabilidad de los padres ayudar a su hijo a organizarse. Con el tiempo, ellos sólo deberán supervisar si hicieron sus deberes correctamente.
• Motivar a los niños de manera que tengan una buena disposición hacia el colegio.
• Incentivar la asistencia diaria de los niños al colegio.
• Ayudar a un buen uso del tiempo libre, fijando las horas en que los niños pueden ver televisión o cuánto usar Internet.
• Fomentar el gusto por la lectura.
La importancia de la educación de la madre.
En consistencia con la importancia de la presencia de los padres en la educación de los hijos, un estudio determinó la relación directa que hay entre la educación de la madre y el resultado en el Simce. Los niños que tenían una madre con:
Estudios de educación básica o media incompleta, tuvieron un promedio de 230 puntos.
Cuando la madre había terminado la enseñanza media, los hijos logran: 249 puntos
Si la madre ha terminado los estudios superiores, obtienen 259 puntos
Sin duda el nivel de educación de la madre tiene relación con el grado de exigencia que pide al hijo.
2. LOS RECURSOS DEL HOGAR
El proceso educativo también se ve influido por el Índice de Recursos del Hogar (IRH). Esta variable considera el número de libros existentes en el hogar, la disponibilidad de instrumentos de apoyo para el estudio (computador, escritorio y diccionario) y el nivel educacional de los padres. Según el informe TIMSS 1999, estudiantes de hogares con un gran número de libros, con acceso al abanico de instrumentos de apoyo y con padres con educación universitaria, obtuvieron logros más altos en matemáticas (559 puntos contra 431 puntos en los hogares con bajo IRH). La relación que existe entre el IRH y el rendimiento de los alumnos parece obvia. Un alto IRH logrará siempre mejores rendimientos en el alumno: El asunto es que, aún con esta consideración, se producen diferencias notorias entre un país y otro:
País Total Alto IRH Medio IRH Bajo IRH
Puntaje % Puntaje % Puntaje % Puntaje
Promedio Alumnos Promedio Alumnos Promedio Alumnos Promedio
Corea 587 14 637 80 583 5 513
Holanda 540 9 575 89 538 2 ...
Hungría 532 19 588 75 525 5 427
República Checa 520 13 560 83 517 4 460
Malasia 519 5 595 71 527 25 481
Nueva Zelanda 491 18 546 76 484 6 418
Chile 392 6 476 56 410 38 355
Brunner, J.J. y Elacqua, G. op. cit.
INDICE COMPARATIVO DE RECURSOS DEL HOGAR
Las diferencias entre el puntaje promedio de los alumnos pertenecientes a hogares de alto y bajo IRH es de más de 100 puntos. Pero, comparando países de igual IRH, vemos que Chile tiene el peor desempeño en todos los niveles y el mayor porcentaje de alumnos en el grupo bajo (38%).
Los alumnos chilenos del grupo alto de IRH tienen un peor puntaje promedio que los alumnos con bajo IRH de Corea y Malasia.
Las características socioeconómicas, ¿influyen efectivamente en los resultados de los alumnos?
Cuánto influyen las características socioculturales de los niños en sus logros en el aprendizaje, es un tema que genera discusión. Para algunos, si existe una buena gestión escolar, los alumnos, independiente de su procedencia, pueden alcanzar logros importantes. A pesar que no desconocen el efecto multicausal que tiene la pobreza, ponen el acento en que “lo único determinante es un buen proyecto educativo y la forma como se implementa”. Su mejor prueba es que hay varios casos de escuelas exitosas, cualitativamente hablando, que trabajan en zonas pobres y vulnerables33. Para otro sector34, la diferencia en los logros académicos no depende de la mayor calidad de las escuelas. Se trataría de una “brecha” cultural y material que se observa primero en los hogares y luego en las escuelas. Estas diferencias o brechas, influirían de manera significativa en el desempeño de los alumnos.
3. LOS PROFESORES
La importancia de un buen maestro.
Diversos estudios señalan que el profesor tiene un impacto comparativamente mayor sobre el aprendizaje de los alumnos que otras variables que ofrece la escuela. Además, se estima que la calidad de la escuela depende, en casi un 70%, de la calidad de la clase impartida. En este sentido, cabe destacar al profesor Fernando Gutiérrez, quien en agosto del 2005 fue galardonado con el Premio Nacional de Educación en votación unánime, quien sostenía que:
“La base de toda relación en educación es el afecto, el cariño, el amor por la persona enfrente. Cuando uno quiere a los niños, los comprende y los acepta, los logros son insospechados y amplios. Ésa es la clave”. Respecto a los bajos resultados de Chile en matemáticas y ciencias de la prueba internacional TIMMS, Gutiérrez fue más específico al manifestar:
“Yo creo que el éxito de la educación está, no tanto en las metodologías y conocimientos, sino que en el acercamiento con los alumnos. Es fundamental hacer clases queriendo a los niños”. Por lo anterior, no es de extrañar que tras 65 años de servicio docente - transcurridos en el Liceo Experimental Darío Salas, en los liceos de hombres de San Fernando y Talca, y en los colegios privados Alianza Francesa y Verbo Divino- el maestro confiese tener aún contacto permanente con ex alumnos, incluso del año 55.
Además, en esos años la educación era más personalizada. Es así como el profesor sostiene: “Yo podía hablar cara a cara con Juanito y preguntarle qué le pasaba. Hoy día, los Juanitos pasan inadvertidos. Lo que pasa ahora es que los cursos son de 40 a 45 alumnos. Eso es una barrera. No es lo mismo una sala con 20 alumnos que con 45”.
La evaluación de los profesores.
La mayoría de los docentes municipales en Chile han sido bien evaluados. Así lo demuestra la Evaluación Docente voluntaria realizada por el Ministerio de Educación el año 2004, donde un 62% de quienes la rindieron alcanzó un desempeño “competente a destacado”. Sin embargo, un 34% de los profesores obtuvo una calificación “básica” y 3% “insatisfactoria”, es decir, un desempeño con claras debilidades en los indicadores y que afectan significativamente su quehacer docente. Lo preocupante de los resultados de la Evaluación Docente es que los profesores con malas calificaciones no son sacados de sus cargos, ni siquiera los que obtienen una “nota roja”. De hecho, este 3% de profesores con desempeño insatisfactorio, siguieron haciendo clases el año 2005. Esta situación se debe a que, según la ley, los docentes con malos resultados continuarán en su trabajo por un año, luego del cual son nuevamente evaluados. Si no han mejorado, dejan de hacer clases y se los integra a cursos de perfeccionamiento. Sólo si por tercera vez les va mal, deberán abandonar el establecimiento educacional. A lo anterior hay que agregar otra preocupación: de los 18 mil docentes públicos que deben certificarse para la Evaluación Docente del 2005 -por primera vez obligatoria- hay 5 mil maestros que estarían rehusando el proceso y deberán aceptar las sanciones que fija la ley.
Los profesores no son conscientes de su importancia.
Pero tal vez el problema más serio de la “variable profesores”, es que ellos no siempre son conscientes del importante papel que les corresponde. En rigor, reconocen su responsabilidad en los buenos resultados, pero no en los malos. Mientras el 63% explica el éxito escolar por la metodología del profesor, cuando se trata de explicar las causas del fracaso escolar sólo el 7,5% lo atribuye a problemas del docente. El 80% se lo adjudica a la familia.
4. LA BUENA GESTIÓN ESCOLAR
La gestión escolar juega un rol fundamental para potenciar los recursos de los establecimientos y mejorar los resultados de aprendizaje de los estudiantes. Una gestión de calidad debe ser capaz de aunar a todos los actores de la enseñanza -profesores, alumnos, directores y apoderados- tras el propósito de que el alumno aprenda. De los 18 mil maestros a evaluarse, los registrados formalmente son 17 mil, pero los maestros que han recibido el portafolio o carpeta apenas bordea los 13 mil, según el Ministerio de Educación.
Nivel de Desempeño 2003 2004 2005
(voluntaria) (voluntaria) (obligatoria)
Nº de docentes % Nº de docentes % Nº de docentes %
Destacados 349 9,4 176 10,2 ¿? ¿?
Competentes 2.009 56,6 904 52,6 ¿? ¿?
Básicos 1.119 30,2 587 34,1 ¿? ¿?
Insatisfactorios 140 3,8 52 3,1 ¿? ¿?
TOTAL 3.707 1.719 ¿18.000?
Las claves que hacen efectiva a una escuela son
múltiples, entre ellas:
• Un líder o equipo de personas que dirige la escuela hacia un objetivo claro: que los niños aprendan.
• Concretar las metas, por ejemplo, que los niños logren un determinado aprendizaje en un plazo específico.
• Capacidad para adaptar las metodologías de enseñanza a las características de un curso particular y de los recursos de una escuela.
• Trabajo en equipo.
• Capacitación de los profesores.
• Buena preparación que los profesores hacen de las clases.
• Disciplina de los alumnos: para aprender un niño debe estar atento y escuchando.
• Compromiso de los padres con la educación de sus hijos.
(UNICEF “¿Quién dijo que no se puede? Escuelas efectivas en sectores de pobreza” citado en “Las claves que hacen efectiva una escuela”, El Mercurio, 14 de abril de 2005)
¿QUIEN DIJO QUE NO SE PUEDE?
GOTA A GOTA
Evaluación docente 2005:
Según María Cristina Barahona, directora del colegio particular subvencionado Francisco Ramírez de San Ramón, “somos un cuerpo homogéneo; la cabeza es la sostenedora, las manos somos la directora y los inspectores, y las piernas son los profesores. Y todo este cuerpo se mueve coordinadamente, no se contradice y trabaja por un fin común: los niños” . Si a este fin común se lo materializa con metas concretas, estamos ante una buena gestión. Para el colegio San Joaquín de Renca una meta es, por ejemplo, que el 95% de los alumnos de primero básico lea más de 56 palabras por minuto al término del año. Esto es claro. Se puede medir y controlar.
¿Qué es lo que falla en la gestión escolar?
Falta de autonomía: El sistema educacional está fuertemente centralizado, por ejemplo, en cuanto a las materias que se deben pasar y a la forma en que se deben destinar los recursos. Este hecho coarta la posibilidad de que sean las mismas escuelas las que establezcan sus prioridades de acuerdo a las características de su alumnado por ejemplo. Liderazgo del Director: Se necesitan directores capaces de motivar a los profesores, alumnos y padres. Pero ellos necesitan también una mayor autonomía presupuestaria y en sus atribuciones para poner en marcha sus proyectos educativos. Inamovilidad de los directores y profesores: Si bien se han hecho esfuerzos para terminar con la suerte de inamovilidad de los directores, aún falta mucho por hacer. Los colegios municipalizados cuentan con una planta de profesores muy rígida. Sus sueldos y permanencia no dependen de sus resultados en la sala de clase.
Pese a todas las dificultades, existen escuelas que atienden a niños de escasos recursos y que alcanzan buenos puntajes SIMCE. Son establecimientos que, cumpliendo los mismos requisitos de otros, tienen mejores resultados. Un caso es el de la escuela Elsa Ramírez de la comuna de San Ramón. Esta escuela obtuvo puntajes sobre el promedio nacional en las cuatro pruebas del SIMCE 2004, tomado a alumnos de 8° básico. Los alumnos de este establecimiento, que imparte educación básica, pertenecen al grupo socioeconómico B. De acuerdo a la clasificación del Mineduc, el grupo B corresponde prácticamente al segmento D de la clasificación habitual de las categorías socio económicas. Según informan sus encargados responsables, esta escuela gasta por alumno el monto recibido por la subvención estatal; vale decir $30.900 por alumno al mes. Una de las responsables de los logros escolares es la profesora Olga Andrade Muñoz. Este año, en la asignatura Estudio y Comprensión de la Sociedad, obtuvo 58 puntos más que en el SIMCE del año 2000. Cabe agregar que este logro lo hizo con la mitad de los alumnos que el año 2000.
A continuación, presentamos su testimonio:
“Muchos alumnos tienen la esperanza de llegar a la universidad, pero por aquí los papás tiran para abajo a los niños. En cambio, los alumnos sí lo creen y es bonito que lo crean. Nosotros, todos los profesores, les decimos que la única manera de salir de la pobreza es a través de la educación. Les hacemos ver que aquí tienen buenos profesores y un buen colegio, y que eso tienen que aprovecharlo. Yo no creo que la universidad sea la única meta, pero deseo que sean los mejores en lo que hagan en el futuro, ¡porque ellos pueden!”.
Trabajo en la sala de clases:
La profesora explica que “la secuencia está muy clara en los libros de estudio y lo importante es no saltarse el contenido. Yo paso todo el libro que nos da el Ministerio y guardo todos los textos anteriores, con los que complemento las distintas unidades. Con esto hacemos guías y pruebas, que también conservo”.
UNA MIRADA A ...
UNA ESCUELA QUE LO LOGRA
Acercar la historia a los niños: “Siempre empiezo por ver lo que es la historia. Que comprendan que la historia es algo personal, de tu familia, de tu pueblo, de tu nación. De lo particular a lo general. Si acercas la historia a los niños, a ellos les va a gustar porque le encuentran sentido, si no es como hablarles en chino”.
Ubicarse en el tiempo: “Les digo que se imaginen que en ese tiempo no había baños como los que conocemos, ni luz. Para ver la cantidad de años que han pasado, les pregunto cuántos abuelitos debieron vivir hacia atrás para llegar a doscientos años, por ejemplo. Utilizo los ejemplos de acuerdo con la edad de los niños”.
Ubicarse en el espacio: “Trabajamos mucho con mapas. Es obligación de los niños tener un atlas. En la escuela hay mapa mundis, globo terráqueo, etc”.
Ejercicios de inferencia: “En el SIMCE, hay muchas preguntas de aplicación y para ello tienen que aprender a inferir. Por ejemplo, bajamos desde SIMCE en www.educarchile.com unos materiales sobre la prueba que traían fotografías, desde cuya observación se podía responder la pregunta. Les pedí a los alumnos más aventajados (monitores) que presentaran las imágenes a sus compañeros organizados en grupos y que les solicitaran una lluvia de ideas. Así, de lo general a lo particular, los niños fueron infiriendo la respuesta correcta”. Nunca hay que empezar la clase desde cero: “Nosotros repasamos lo que vimos en la clase anterior”.
Trabajo sostenido en equipo:
“Trabajamos todos los profesores en conjunto. Bajamos las pruebas desde www.educarchile.com y las aplicamos. Reconozco mucho el trabajo de la profesora de Lenguaje, porque los niños comprenden lo que leen. Con otros colegas de Historia trabajamos juntos y planificamos todo. Nosotros hacemos clases los 45 minutos. Hay también un ambiente de trabajo cálido y optimista. Y contamos con el apoyo y supervisión del sostenedor: ellos realizan una prueba semestral por nivel y nos dan los resultados por alumno. Luego analizamos en qué fallamos y corregimos”, concluye la profesora. ¿Cuál es la lección de esta escuela y en particular, de esta profesora? Ni la señora Andrade ni la escuela Elsa Ramírez, parecen hacer algo extraordinario que explique el alza en las mediciones SIMCE. Da la impresión que simplemente, aman lo que hacen. La maestra prepara las clases con sus colegas, las imparte con entusiasmo y se pone en el lugar de los niños.
Además, ella cree verdaderamente que la educación es el andarivel para salir de la pobreza. (Está convencida de que al menos la mitad de sus alumnos podría cursar estudios superiores). Al fin de cuentas, pareciera que mejorar el nivel de la educación chilena no sólo pasa por la inversión en dinero, en computadores y en dobles jornadas, sino que también por tener más profesores como Olga Andrade.
LA CLAVE DE MR. HAMPTON
Cuando Geoff Hampton41 se hizo cargo de la escuela de Norticote (Inglaterra), sólo el 11% de los alumnos lograba llegar a rendir exámenes externos y pasar de curso. “Era una zona muy pobre, con muchos problemas familiares, alto desempleo y una muy baja expectativa con respecto a lo que podía ofrecerles la escuela” cuenta. Para revertir esta situación, Mr Hampton decidió emplear a fondo los recursos humanos que tenía a mano. Involucró cuanto pudo a los padres con la escuela: les creó cursos especiales, les organizó bolsas de trabajo, ellos donaron materiales de construcción y algunos incluso, se enrolaron como voluntarios. Con los profesores hizo lo mismo: planificaron las clases en detalle y se establecieron reuniones semestrales con los padres y los alumnos para evaluar el pasado y fijar los objetivos para los próximos seis meses. “Pero el verdadero paso fue lograr que los alumnos tomaran conciencia de sus propias responsabilidades en el aprendizaje”, confiesa Hampton. La escuela de Noticote había sido el primer establecimiento que fue declarado deficiente por el sistema de inspectores de la educación inglesa. Hoy en día la escuela es una de las más exitosas de Inglaterra. Mr. Hampton se convirtió en asesor del Primer Ministro Blair en el tema “Desafíos de la Educación para el Nuevo Milenio”, y estuvo a comienzos de año en Chile invitado por el Ministerio de Educación y el British Council. La lección de Mr Hampton es clara. Para educar bien hay que comprometer a fondo a todos los actores de la educación -alumnos, padres y profesores- y alinearlos en una dirección: sacar adelante a los alumnos.
¿HASTA DÓNDE NOS IMPORTA LA EDUCACIÓN?
Como decíamos al comienzo de este capítulo, sin duda nos preocupa la educación; triplicamos el gasto en ella los últimos diez años y estamos dispuestos a someternos a la comparación internacional del TIMSS
4 CONCLUSIONES
-aunque nos avergüence un poco su resultado porque de verdad queremos mejorar este gran ítem de nuestro desarrollo. Aunque esta preocupación es sí misma es muy meritoria, nos parece que ha calado más hondo en los dirigentes de nuestra sociedad que en los destinatarios de la educación; léase los alumnos y sus familias.
El estudio de Brunner y Elacqua, mencionado anteriormente, decía que el 85% de los apoderados no considera su participación en la escuela como un objetivo esencial. A su vez, se ha establecido que participan más “los padres cuyos hijos asisten a escuelas privadas pagadas y, en orden decreciente, padres con hijos en establecimientos particulares subvencionados y en establecimientos municipales”. Por otra parte, en los sectores más desposeídos de nuestra sociedad no sólo se trata de una falta de participación de los padres, sino que lisa y llanamente no se cree que la educación sea una manera de salir de la pobreza. Una investigación llevada a cabo por el Hogar de Cristo a sus propios beneficiarios, ellos ponían la “falta de estudios” en un lugar decididamente secundario como respuesta de lo que para ellos significaba ser pobre.
Convengamos que no es muy productivo para la educación de nuestro país que los dirigentes crean una cosa y los afectados otra. Tal vez, la falta de participación de los padres se deba más a un no saber “cómo hacer”, que a un desinterés propiamente tal. O quizás los intimide un excesivo respeto por el profesor o por el director. El resultado es que se ha terminado por delegar completamente la educación a la escuela, delegación que ha terminado confundiéndose con desinterés. Si la participación de la comunidad, y en particular de la comunidad más afectada, es tan importante, una tarea de las organizaciones sociales puede ser inducir a los padres a participar teniendo la experiencia de cómo hacerlo.
Habrá que empezar, tal vez, por los aspectos pedagógicos que afectan a los hijos, para después participar en algún grado en la gestión. Aunque sea un comienzo tímido, no hay que olvidar que la ley de la Jornada Escolar Completa comprende la participación de los padres en el Consejo Escolar. Al respecto, el británico Mr. Hampton decía que “cuando yo era director de la escuela de Norticote, los padres tenían la mayoría de votos como para decidir si yo 130 ocupaba ese cargo o no. En Inglaterra, si un director no está trabajando bien, lo pueden cambiar”. Una lección de democracia efectiva.
ALGUIEN TENDRÁ QUE ESFORZARSE
Si se quiere educar bien a un alumno en situación de riesgo, alguien tendrá que hacer un esfuerzo extraordinario para sacarlo adelante: podrá ser el propio alumno, sus padres, el profesor o el director del colegio, pero alguien tendrá que compensar con su entusiasmo la debilidad de las otras variables. Más allá de la discusión acerca de cuál de estas variables es la más determinante para que un alumno aprenda, nos parece que basta que una organización social profundice decididamente en cualquiera de ellas, para que se haga un gran favor a la educación. En la casi infinita variedad de alumnos y escuelas, nos encontraremos siempre con ejemplos que nos demuestran que un director, alumno, padre o profesor, fue capaz de vencer las adversidades y salir adelante.
Las estadísticas lo demuestran. Hay un 7% de alumnos del nivel más bajo que logra un puntaje superior a los 300 puntos en el SIMCE 2004. Apostamos a que detrás de cada uno de estos resultados opera al menos una de las mencionadas variables que compensa a las restantes. La pregunta acerca de qué variable influye más en la calidad educativa, es una cuestión académica muy interesante, pero que escapa en la mayoría de los casos a una familia o una organización social. A este nivel, a la inquietud de que hoy un niño no se está educando como debiera, la pregunta pertinente es ¿sobre qué variable puedo yo influir? y decidirse a hacerlo.
Desde luego, no todos los problemas y dificultades planteados en este capítulo se resolverán por la mayor participación de la comunidad en ellos. Sin embargo, que más gente se haga cargo de quienes están necesitando ayuda, no sólo convertirá a nuestra sociedad en una comunidad solidaria y mejor, sino que será el comienzo de la verdadera solución a los problemas y dificultades que padecen los alumnos.
¿QUÉ PUEDE HACER UNA PERSONA PARA AYUDAR A
LA EDUCACIÓN?
Normalmente hay tres formas de ayudar: donando fondos a instituciones que se dedican a la enseñanza, ofreciéndose como voluntario para colaborar en el sector, o bien, creando una institución que lleve a cabo una actividad específica de ayuda a la educación. Para donar, le sugerimos que revise el Directorio de Instituciones en www.risolidaria.cl y tome contacto directo con ellas. Nada le hará conocer más la realidad de la Educación, que tomar contacto con las instituciones que trabajan el tema. Para ofrecerse como voluntario, puede revisar el Directorio de Instituciones mencionado, o las páginas de organizaciones que se dedican a promover el voluntariado, tales como www.chilevoluntario.cl o www.entodoamaryservir.cl Averigüe bien el tipo de trabajo que solicitan y medite si acaso lo podrá cumplir como si fuera el más importante de los trabajos rentados. Ser voluntario no necesariamente significa involucrarse gran cantidad de tiempo; es más bien un compromiso de cariño y profesionalismo con los beneficiarios. Para crear una institución dedicada a la Educación, revise la página de www.simondecirene.cl que le dará las pautas para constituir y administrar una organización sin fines de lucro. Una institución social no necesariamente tiene que ser una tarea gigantesca y cara. Hay instituciones de todos los tamaños, actividades y presupuestos. El tamaño dependerá de sus posibilidades y tenga presente además que en el.
PARTICIPACION DE LA COMUNIDAD:
QUÉ PUEDO HACER YO
trabajo social lo grande no tiene por qué ser lo mejor. La escala más apropiada para las organizaciones sociales es aquella que mejor se adapta a la condición humana de su beneficiario.
5.1.- Sugerencias para el sector
Como una manera de sugerir ayudas a este sector, hemos adoptado el criterio de enfocarlas en los Momentos Críticos, tanto de la Educación en general, como de cada alumno en particular a lo largo de su vida. Se puede colaborar de muchos modos y en muchos momentos de la vida, pero ayudar a otro en sus momentos más difíciles, es una manera acertada de mitigar un dolor o dar salida a un problema que con el paso del tiempo se puede transformar en algo mayor.
A continuación se plantean las posibles colaboraciones que una persona puede dar a determinadas organizaciones que estén trabajando en Educación. Si fuera el caso de que no existan instituciones que trabajen desde la perspectiva que usted considera apropiada, una maravillosa iniciativa será crear una nueva organización.
En el caso de la Educación hemos definido tres Momentos Críticos en los que usted puede ayudar:
_ De 0 a 3 años la “edad de oro”
_ ¡Está en la escuela!
_ Apoyar al profesor
_ Apoyar a la escuela
DE 0 A 3 AÑOS “EDAD DE ORO”
Las investigaciones sobre el cerebro humano han determinado que de 0 a 3 años la capacidad cerebral es el doble que en la etapa adulta. Se produce entonces una cierta paradoja en la educación y es que en la etapa donde se está más receptivo a aprender, se educa menos en lo que a educación institucional se refiere. Por supuesto no estamos sugiriendo que haya que extender el preescolar para que cubra también al “recién nacido”. Se trata en realidad de que las organizaciones sociales que sientan una vocación por la educación, sepan que esta primera infancia tiene un maravilloso potencial formador y que no siempre se es conciente de él. Este tema se trata con mayor extensión en el Capítulo Infancia y Adolescencia Instituciones que trabajen con las familias o madres con hijos de esta edad. En lo que a apoyo educativo se refiere, se sugieren técnicas de estimulación, de alimentación sana y de cuidado de la salud. Hay mucha literatura sobre la motivación de niños. Una de las opciones es hacer llevar estas técnicas de manera simple y práctica a sectores más desposeídos. La promoción pública de la importancia de estos primeros años.
¡ESTA EN LA ESCUELA!
Que el hijo o hija esté estudiando no significa que los padres se desentiendan del tema. Incluso las buenas notas pueden llevar a confusión. Producto de la exigencias que plantea la PSU y el ingreso a la universidad, existe lo que llaman la “inflación de notas” que significa que las calificaciones son mejores de lo que en realidad cada alumno se merece. “Los profesores tienden a ignorar los errores en vez de señalarlos y los alumnos se quedan con la idea de que no es necesario esforzarse”. Habrá que acompañar al estudiante, en coherencia con el programa del
colegio. Instituciones que complementan la actividad del colegio cuando el niño termina su jornada. Podrá ser apoyo en las tareas, actividades deportivas o de recreación.
El trabajo con niños con dificultades de conducta o académicas. Eventualmente, encauzar a niños que desertan o niñas embarazadas. Trabajos en la etapa de la adolescencia45. Divulgar técnicas de apoyo hogareño al estudiante.
APOYAR AL PROFESOR
Cuba se caracteriza por una buena educación. A pesar que las condiciones físicas dejan mucho que desear, el papel del profesor es tan importante que de alguna manera suple las deficiencias de los elementos físicos. “Mientras observábamos una clase de niños de siete años en Cuba, de pronto uno de ellos se desconcentró y dejó de leer el libro que estaban estudiando. El profesor
se limitó a mirar al niño y a sonreírle. El niño le sonrió levemente de vuelta y volvió a concentrarse en su tarea. Lo que yo vi ahí fue una relación muy afectuosa entre el profesor y sus alumnos. Más tarde, cuando nos dejaron solos con los niños, les preguntamos qué es lo que más les gustaba de su escuela. Inmediatamente reaccionaron como si se tratara de una pregunta fácil. Uno de ellos se adelantó y me dijo: Mi profesor”.
Esta anécdota refleja el importante papel que puede jugar un profesor en la vida de un niño o joven. Un maestro, en todo el sentido del término, puede marcar la diferencia. Instituciones que asistan al profesor, ya sea capacitándolo o entregándole información periódica sobre materias que les interesan. No hay que olvidar que hay muchos profesores que están en pueblos pequeños, en una actividad muy poco reconocida, y que están aislados de toda cultura o contacto humano de un cierto nivel intelectual. Opciones como Internet son buenos medios de comunicación.
QUÉ APOYAR:
QUÉ APOYAR:
Clases con materiales como videos o páginas de Internet recomendadas en el caso de las escuelas del Programa Enlace, u otro tipo de material gráfico. (Tenga presente que uno de los elementos que mencionaba la profesora Olga Andrade de la entusiasta escuela “Elsa Ramírez”, era apoyar las clases con un mapa). Toda actividad que tienda a destacar la dignidad profesional de los profesores y que ayuden a reestablecer la nobleza de su oficio ante los bajos sueldos que reciben. La sana y fructífera relación padre-profesor. Sobre todo teniendo presente que los maestros responsabilizan en un alto grado a los padres por el fracaso escolar, y que un padre ineducado no educa a su hijo ni reclama por una educación de mala calidad.
APOYAR AL COLEGIO
Hemos mencionado varias veces a lo largo de este capítulo la necesidad de “enhebrar” a todos los actores a favor de la mejor educación de los niños. Un factor importante son los padres, no sólo involucrados en la mejor educación de la sala en donde está su hijo, sino que también en el mejoramiento del establecimiento como un todo. La recomendación de los dirigentes de la institución que lleva a cabo el TIMSS es clara: “Los padres tienen que darse cuenta de que el futuro de sus hijos descansa en la educación que reciben en la escuela. Son los primeros que tienen que exigir que lo que se les enseña en la escuela se corresponda al menos con el currículum oficial”. Pero involucrase con la escuela o colegio en su conjunto implica también colaborar con el Director y en general con la gestión. La posibilidad de participar en los Consejos Escolares es un dato concreto que, aún no siendo el aporte más eficaz para la buena gestión, ofrece al menos una manera de introducirse en el tema. Instituciones que hayan trabajado en la gestión escolar y puedan divulgar de modo práctico sus metodologías para que sirvan a otros colegios o escuelas. Existe toda una armazón legal y administrativa que es necesario conocer bien. YAR:
Divulgar las posibilidades que tienen los Centros de Padres y, sobre todo, el sentido que tiene aunar a los distintos actores de la enseñanza para lograr una mejor educación de los niños. Teniendo presente la baja participación paterna en estas materias, se trata casi de un cambio cultural, y por lo tanto todos los participantes tienen que verlo como algo positivo. El investigador Guido Flamey ha elaborado unos Manuales para Centro de Padres muy completos. ”Si uno aplicara el 10% de ese material, la relación al interior de los colegios sería fantástica”, asegura.
5.2 Directorio de Instituciones del área:
Visite la página www.risolidaria.cl. Este sitio contiene valiosa información y un catastro de las instituciones que trabajan en el sector. Si usted toma la decisión de ayudar a este sector, pero
no sabe bien cómo hacerlo, primero conozca las instituciones que están en el tema y sepa qué trabajo realizan y cómo lo hacen. Si usted pertenece a una institución que no se encuentra en la lista, contáctese con www.risolidaria.cl para que sus datos sean incluidos en la página.
5.3 Páginas de interés
www.mineduc.cl
www.educarchile.cl
www.cide.cl
www.cpeip.cl
www.educacionaldia.cl
www.heritage.org
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